Los hombres, los clientes y las prostitutas (2.1). Los clientes y las prostitutas: negociación, poder de negociación y relación

Artículo precedente: “Los hombres y los clientes” https://jordipujolxlopadri.wordpress.com/2013/09/23/los-hombres-los-clientes-y-las-prostitutas-1-los-hombres-y-los-clientes/

En Francia están haciendo una política por la abolición de la prostitución; utilizando sus términos. Una de las medidas de esta política es que la ley contemple la posibilidad de multar a los clientes.

Multar a los clientes es una medida más de esta política, que va más allá de las leyes; una vez promulgadas, las leyes se han de implementar y las políticas se han de llevar a cabo. El cómo importa tanto como el qué.

Yo no me quiero pronunciar sobre esta medida, porque mi opinión va a estar viciada. Sé que se pueden encontrar buenos argumentos a favor y en contra. No voy a perder el tiempo en buscároslos y explicároslos, los podéis encontrar.

Lo único que quiero decir es que esta medida está tomando demasiada importancia; se habla mucho de ella cuando de hecho se habría de estar hablando de qué medios se han de poner a disposición de las prostitutas.

Si funciona bien, cosa que está por ver, multar a los clientes va a hacer disminuir la demanda. Entonces, la preocupación central de estas políticas debería ser preocuparse por que las prostitutas tengas medios alternativos de ingreso.

En este artículo hago algunos comentarios desde el punto de vista de hombre y antiguo cliente relativos a la negociación entre el cliente y la prostituta (tampoco he consumido tanto, al menos en referencia a todas las otras relaciones sexuales que he tenido)

En el siguiente artículo voy a hacer algunos comentarios adicionales acerca de las relaciones sexuales entre las prostitutas y los clientes y también acerca de las relaciones sexuales en general.

Para acabar con esta segunda sección en el artículo subsiguiente voy a poner algunas preguntas sobre cómo esta medida puede afectar de una manera diferencial a unos clientes que a otros y a unas prostitutas que a otras; esta posibilidad podría tenerse en cuenta a la hora de implementar la medida.

Negociación y poder de negociación

Cuando un cliente y una prostituta se encuentran se produce una negociación sobre el precio, el tiempo y/o lo que se va a realizar en líneas generales.

La negociación es una relación bi-partita, entre la prostituta y el cliente, o tri-partita, entre alguna persona más (otras prostitutas, proxenetas, seguridad), la prostituta y el cliente.

El resultado de la negociación y la relación tenida van a depender tanto del poder de negociación y de imposición de la prostituta como del cliente, que cambian de un contexto al otro, en función de diversos factores.

El poder de negociación de cada parte influirá en que la relación se sitúe en uno u otro de los casos identificados anteriormente [ver artículo precedente 1]: la prostituta supongo que querrá situarse en los casos (1) o (2) y evitar los casos (3) y (4) [quizá podemos considerar los casos (1) y (3) poco relevantes].

Por el lado del cliente, supongo que habrá clientes a los que les es indiferente en qué caso se sitúen, es decir, les dará igual situarse en (4), otros tendrán preferencia por el caso (2) e intentarán situarse en él y algunos pocos soñarán con caer en (1).

De forma adicional también podemos tener en cuenta el placer. Aunque por parte de la prostituta no exista el deseo, la sensación sentida puede situarse en una escala cualitativa de placer, o si se quiere, de no-placer; supongo que la prostituta quiere minimizar el no-placer sentido mientras que el cliente quiere maximizar el placer.

Esta afirmación se ha de poner en su contexto: la manera de plantear la relación va a depender tanto de los conocimientos de la prostituta como del cliente y estos están condicionados por los conocimientos y los usos sociales.

Es en este sentido que se ha de entender mi afirmación: lo mucho que se sitúe una relación entre una prostituta y un cliente en un caso o en el otro va a depender de lo mucho que en general se sitúen las relaciones entre un hombre y una mujer. En el siguiente artículo desarrollaré mas esta idea.

Finalmente, en la negociación y durante la relación se pone en evidencia el poder de la prostituta y sus medios para ejercer la intimidación y la violencia en caso necesario.

Es aquí donde se manifiesta la situación de la prostituta; si nada puede protegerla de la obligación y la posible violencia del cliente todo depende de lo mucho que quiera respetarla el cliente: está vendida

Dejar todo a la buena voluntad del cliente no parece una solución, en especial en sitios oscuros y alejados con clientes desconocidos. Cuanto más desprotegida esté la prostituta, más fácil será que recoja a los clientes más violentos.

La relación y el precio

En principio, la relación entre una prostituta y un cliente puede situarse en cualquiera de los 4 casos tomados en cuenta. Dejando de lado el caso (1), ¿qué factores influyen en que la relación se sitúe en el caso (2), es decir, en una relación no deseada pero consentida por la prostituta, si posible con el mínimo de no-placer y qué factores influyen en que se sitúe en los otros casos?

Entre otras variables cabe preguntarse:

* Si la prostituta puede negarse a tener la relación con algunos clientes. Si incluso puede escogerlos, entonces tiene más poder de negociación.

Por el lado de la prostituta no sé qué factores pueden influir, demasiados (si es propiedad de alguien, si está obligada por alguien, está en situación de mucha precariedad económica, si hay muchas otras prostitutas en relación al número de clientes, si el valor de la mujer se devalúa en la sociedad como sucede ahora, su capacidad de defensa, medias de seguridad).

Por el lado del cliente puede ir desde insistir, bajar las demandas o subir el precio hasta intimidarla y usar la violencia.

* Si la prostituta puede delimitar la relación sexual solicitada por el cliente; esto es, delimitar lo que no se quiere realizar, que no es escoger. Si incluso puede escoger y proponer, entonces tiene más poder de negociación. Esta variable enlaza de manera directa con la anterior.

Además, es necesario preguntarse si durante el encuentro la prostituta (o también el cliente) pueden ir modificando los actos en función de las sensaciones. Para decirlo más claro; si el cliente no respeta lo que la prostituta le dice al tener la relación, si es posible que la prostituta le pueda obligar a parar y si es necesario echarlo (o irse).

Finalmente, se debe tener en cuenta el precio requerido. En principio cuanto más alto sea el precio, con menos clientes podrá obtener un ingreso de subsistencia rápido; luego si trabaja más aumentará su ingreso. Cuanto mayor sea el ingreso, mayor será la posibilidad de ahorrar (disponer de ahorro puede aumentar el poder de negociación).

En cuanto a la relación entre el precio y la cantidad demandada soy partidario de no establecer relaciones directas simples entre uno y otra. La demanda está condicionada por otros muchos más factores, más allá del precio. No creo que en general se pueda decir que el precio varía con los aumentos y disminuciones de demanda.

En un artículo anexo [2] desarrollo algunas ideas relativas a la formación del precio de las relaciones con las prostitutas. Dicho de forma breve: el precio de base de las prostitutas se fija por las condiciones de reproducción de las mujeres (y los hombres) en general, es decir, a partir del coste producir una mujer peón-puta-incubadora genérica.

Sin embargo, en determinados casos y/o para algunos segmentos de la población, el coste de adquisición (precio de mercado) puede establecerse de manera estructural por debajo del coste de reproducción: esto es posible porque se puede explotar a las mujeres para que se queden embarazadas y tengan prole, aunque esto les cueste la vida: la población se reproduce o incluso aumenta, pero la mujer carga con los costes de salud y disminuye su esperanza de vida.

 

[1] Los hombres, los clientes y las prostitutas (1) Los hombres y los clientes: https://jordipujolxlopadri.wordpress.com/2013/09/23/los-hombres-los-clientes-y-las-prostitutas-1-los-hombres-y-los-clientes/

[2] El precio de una prostituta y el precio de una mujer peón-puta-incubadora genérica: https://jordipujolxlopadri.wordpress.com/2013/09/24/el-precio-de-una-prostituta-y-el-precio-de-una-mujer-peon-puta-incubadora-generica/

 

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