El precio de una prostituta y el precio de una mujer peón-puta-incubadora genérica

El precio de mercado de los servicios de las prostitutas tiene una gran variabilidad (servicios o como le queráis llamar).

En este texto no intento explicar la variabilidad del precio fijado entre unas y otras prostitutas, sino que me fijo en el intervalo de precios más bajos. No sé qué porcentaje de prostitutas fijan sus tarifas en este intervalo, pero seguro que no es poco.

Este nivel más bajo, este precio “suelo” permite establecer una referencia para relacionar el precio de los servicios de las prostitutas con el ingreso (salario) de reproducción. Al hacer esto, también se ha de tener en cuenta el reparto; es decir, si la prostituta ha de dar una parte del ingreso a otra persona, sea una especie de agrupación o comunidad o a un proxeneta.

A partir del precio “suelo” podemos calcular el número de clientes necesarios para obtener un salario de reproducción.

Por ejemplo, si estimamos el salario de reproducción en 1000€ (o mejor 2000€, no tienen seguro ni paro ni muchas otras cosas) y si el precio “suelo” son 50€ por cliente, hacen falta entre 20 y 40 clientes al mes para obtener un salario de reproducción.

Todos los demás clientes serán un ingreso suplementario para la prostituta o un ingreso para el proxeneta u otro.

Dado que muchas prostitutas trabajan más que esta cantidad, parece claro que, si no son independientes o parecido, las prostitutas generan unos beneficios ingentes para los (y algunas) proxenetas y quizá también están sobre-explotadas.

Si nos fijamos en las prostitutas que están en peor situación, es muy posible que en determinados casos la prostituta no reciba el ingreso generado ni un salario de reproducción, sino una cantidad menor a un salario de reproducción. El tipo de “institución” de la que depende puede reducir el coste de manutención para aumentar los beneficios y/o disminuir precios (reduciendo también la libertad de la prostituta, si acaso hasta la esclavitud).

Esa cantidad de dinero, que no llega a un mísero salario de subsistencia y reproducción, representa en definitiva lo poco que vale una vida humana en nuestra sociedad.

Una vida humana vale menos que su reproducción: vale nada o casi nada y esto es así en especial si eres mujer o si estás racializado o si eres muy pobre (quizá se pueden encontrar más factores “de riesgo”).

En relación al género, mi hipótesis es que el nivel más bajo de ingreso (o coste de manutención) que puedes dar a una prostituta depende en definitiva del precio de una mujer (una mujer peón-puta-incubadora genérica). Cuanto más disminuye el precio de la mujer, cuanto más se devalúa, más bajo es el precio de las prostitutas y peor su relación ingreso/clientes.

Creo que esta es el sentido importante: el precio de la mujer determina el precio de la prostituta. El otro sentido, la relación de la prostituta a la mujer no es tan fuerte: las prostitutas están devaluadas (respecto su salario de reproducción) porque la mujer está devaluada y no al revés.

¿Pero el precio de una mujer no está fijado en base al salario (el coste) necesario para su reproducción? Pues no, puede ser más bajo y de hecho parece que lo es, al menos en la actualidad. He aquí un olvido de la economía política.

Cuando hablo de olvido no me estoy refiriendo al salario familiar (¿se llamaba así?): el diferencial de salarios en favor de los hombres que fuerza (o casi) a las mujeres a vivir en pareja (¿qué decir? ahora en España muchos vuelven a vivir con los padres, si no emigran).

Me estoy refiriendo a otro olvido: lo que sucede es que la economía política se basa en el supuesto que hacer bebés es gratis.

Este supuesto se sustenta en tanto que las mujeres no controlan (o no controlan totalmente) la producción de bebés. ¿Os suena eso de los anticonceptivos y eso del aborto?

Mi argumento es el siguiente: como las mujeres no controlan el proceso de producción de los bebés, el precio de las mujeres es menor que el precio de su reproducción (quizá nos podríamos preguntar si esto válido para todas las mujeres y quizá si lo es también para algunos hombres).

Para entender el argumento tomamos el salario de reproducción de referencia. Ahora no voy a entrar hasta dónde paga el salario de subsistencia y si hay explotación en la economía doméstica, como pueda haberla en un matrimonio tradicional hombre-mujer (y quizá nunca lo haré, que lo hagan ellas). Mi pregunta va en otro sentido.

Dado que por definición el salario de reproducción no contempla el crecimiento de la población, ¿cuál es el valor del aumento de población? Si, por ejemplo, la tasa de natalidad es de 4 nacidos por mujer, suponiendo por ahora unas bajas tasas de mortalidad infantil y hasta la vida adulta, ¿cuánto valen estos 2 nacidos suplementarios?

Una respuesta rápida y posible es decir: el coste de mantener dos criaturas más, pero esta es una respuesta parcial. El coste de estas criaturas no es solo el coste de manutención de los dos niños suplementarios, también se ha de tener en cuenta el coste de producción (es decir, el coste que soporta la mujer).

Para responder a la pregunta necesitamos responder a otra pregunta: ¿cuánto vale el servicio de incubadora genérica mujer?

Mi respuesta, mi hipótesis es la siguiente: vale lo que valen los parias, que es menos que el salario de reproducción, es el valor y el precio de los que van a morir. Es ahí y a ese precio donde se pueden encontrar cuando es necesario a las mujeres putas-incubadoras genéricas, sobre-explotarlas y cuando ya han parido y trabajado lo necesario, dejarlas morir y/o mandar a la muerte a sus hijos y a sus hijas.

Este valor no es un valor económico determinado por el equilibrio del mercado entre la oferta y la demanda; este es un valor económico y político, este es el precio que pagan las mujeres por el hecho de ser mujeres (y acaso su prole también).

En otra ocasión escribiré sobre el valor de los niños, de las niñas y de los menores de edad en general, que todavía puede ser más bajo que el de la mujer peón-puta-incubadora genérica, en especial para las niñas: el precio de un escupitajo venido al mundo (a algunas las matan directo).

Es verdad que en Europa y en España no hay crecimiento poblacional “natural”, es decir, por el trabajo de las mujeres consideradas nacionales o autóctonas. Para eso están los flujos migratorios, que son una parte muy importante del caso que nos ocupa. Por esta razón, para entender el precio de las prostitutas también tenemos que mirar el precio de las personas que cruzan las fronteras en peor situación, y este precio es poco más que cero.

En la peor situación, el precio de una prostituta depende del precio de una mujer peón- puta-incubadora genérica pobre y venida de una antigua colonia europea y racializada. Este, si no es el precio más bajo que le puede ser atribuido a un ser humano en nuestra sociedad, se le acerca mucho.

Este es el precio de referencia al que, como si de un foco nauseabundo se tratase, nos empujan y nos empujamos (en parte incitados) con poderes muy desiguales entre todos y todas. O casi todos.

 

Pd: Pues eso, el precio de un escupitajo:::: via Oficina precaria << Sustitúyase minijob por beca, curro temporal, curro en negro, falso autónomo…

Paro y precariedad, dos caras de la misma moneda.>>

minijob

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2 thoughts on “El precio de una prostituta y el precio de una mujer peón-puta-incubadora genérica

  1. Retroenllaç: Los hombres, los clientes y las prostitutas (2.1). Los clientes y las prostitutas: negociación, poder de negociación y relación | Contes de l'exili

  2. Retroenllaç: Índice-resumen de textos sobre el sistema capitalista-patriarcal | Contes de l'exili

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