Fumar para no ver

Ayer el paseo me volvió a llevar a Belleville. El concierto de antes fue decepcionante. Entre el público había muchas chicas heteronormativas, muy bonitas con sus vestidos veraniegos, deliciosos productos de consumo depilados y pintados, como en los estantes de los supermercados; chicas a las que me hubiera gustado follarme, o consumir, pero que no me generaban ningún interés para hablar con ellas. Prefiero apartar pelos que maquillajes.

Claro está, también había muchos chicos heteronormativos. Es gracioso como hoy en día se ven muchos chicos que se visten copiando la estética que se nos ha comercializado como “gay” (¿hipster?); chicos modernos que en vez de poner en duda su masculinidad cambian la manera de vestir e imitan los modos de las series y de las películas; los más sofisticados se nutren de fuentes “alternativas”. Y ahí los ves, paseando de la mano con sus chicas heteronormativas. Parejas modernas de violadas y violadores modernos; anoréxicas y bulímicos van de la mano.

Sólo vi a una chica que me interesó. La miré bastante, sabiéndolo, diciéndome “para ya”, pero los ojos se me iban. Ella también miraba. A saber qué pensaría. Hasta cierto punto parecía interesada. Me llamó la atención porque no encajaba con el resto; la forma de vestir, el corte de pelo, la falta de maquillaje: una auténtica friki, encantadora. Era más bien pequeña, delgada, pero no delgada como en las revistas, delgada tirillas, con el cuerpo un poco descompensado. A mí me parecía guapa. Se la veía como una aprendiz de Patti Smith. Quizá no era otra persona más del montón, disfrazada de alternativa.

No le dije nada. Me dio pereza todo el esfuerzo de presentarme y hacerme el simpático ante una desconocida. Cuando vas no sabes qué está pensando, al igual te puede responder con una sonrisa que mandarte a la mierda. No tenía el día para sustos. Quien sabe lo que me habría encontrado. Alguien te puede parecer atractiva, pero hasta que no hablas con ella, mejor no hacer proyecciones. Ella también miraba (la pillé in fraganti varias veces), podría haberme dicho algo; para ella era más fácil, en el sentido que estaba con el grupo de amigxs, algo que siempre te da un apoyo moral.

De hecho lo que me dio más pereza fue que para hablar con ella también tendría que hablar con su grupo de amigxs heteronormativxs; chicos y chicas modernas, como en las series de televisión, como en la super-pop. Le hubiera dicho: “tía, pasa del concierto y de estos amigos y vayámonos por ahí un rato a hablar de algo con un mínimo de interés, luego si quieres te devuelvo sana y salva o ya veremos”. Dudo que me hubiera respondido que sí, poco importa.

He de confesar que también vi un chico que parecía interesante, otro friki suelto, pero tampoco le dije nada; también me dio pereza. Los frikis no siempre dan sorpresas positivas. Hay veces que no sabes cómo sacártelos de encima.

Cuando me harté del concierto me fui paseando, comprando latas de cerveza en los colmados, emborrachándome lentamente hasta que mis pies me llevaron a Belleville. En los bares había más de lo mismo. Hay veces que me siento como un alien. Soy un alien.

De bar en bar me crucé con las putas asiáticas de Belleville y me plantee follar con alguna de ellas. Tiempo después, después de todo, los años pasados, me parecían más interesantes esas mujeres que las chicas con las que no paro de cruzarme. Seguro que muchas de ellas valen mucho más que tantas niñas idiotas que he conocido. Dicen por ahí que algún putero tuvo el honor de follar y hablar con Valerie Solanas.

Una de ellas hasta me regaló una sonrisa que me pareció de verdad, bueno, de hecho respondió a mi sonrisa, que sí era de verdad. Pensé en comprar su tiempo, aunque no tenía demasiadas ganas de follar. Hablar con ella y pedirle un abrazo: en este mundo no son gratis. Aunque me conozco, sé que me la habría acabado follando.

Me compré otra lata y me quedé mirando. ¿Quieren multar a los clientes? Que hagan lo que quieran.

¿Pero qué van a hacer con esos chulos que están ahí explotándolas? Nos mirábamos. Esos chulos que están ahí controlándolas y supongo que colaborando con la policía. Ellos sí que dan asco, las putas no.

Acabé la cerveza y me fui a casa. Fumar para no ver.

P.s.:

<< Nous suivons actuellement 220 personnes, dont seulement trois sont des hommes. Parmi elles, on compte 119 femmes africaines. Les Nigérianes sont les plus représentées. Cela s’explique, notamment, par la mise en place d’un réseau mafieux dans toute la France. Il y a un énorme trafic d’êtres humains dans ce pays pour financer toutes sortes d’opérations >>.

<< Il n’y a pas de clients gentils, c’est un acte qui casse les personnes >>.  http://www.lavoixdunord.fr/region/les-femmes-ont-peur-elles-sont-traumatisees-ia0b0n1422316

Non, il n’y a pas de clients gentils ; c’est vrai. Mais étant donné qu’ils vont continuer à exister, les clients, dans le cas qu’ils le font, au moins il faudrait les dire que c’est une chose dégueulasse, que c’est mieux s’ils essayent de respecter au maximum l’autre personne, qu’ils achètent temps, ne pas viande, qu’elle peut dire que non à tout moment (si elle le fait souvent, elle n’aura pas de clients, mais elle peut dire que non), qu’il faut toujours se mettre la capote, n’essayer pas de la forcer, ne pas l’agresser et qu’il y a des moments que le propre client doit arrêter, même qu’elle dit rien parce qu’elle a besoin de l’argent. On peut les dire, qu’’ils peuvent acheter le temps où le corps d’une personne, mais le plus beau n’est pas possible de l’acheter, c’est la humanité de la personne. Ainsi, dans le cas où elle a envie de parler, la meilleure chose que le client peut faire est de parler avec elle et essayer de donner un minimum de contenu humain à une chose qui va être dégueulasse pour elle et peut être pour les deux (ça dépends du client, j’imagine). Il y a des femmes, des prostitués, qui ont des choses à dire très intéressantes. Parfois je pense, que des gens qui combattent la prostitution ont tendance à stigmatiser les prostitués. Je sais que je ne suis pas un ange.

 

 

Advertisements

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s